Recibo Pharmamarket en mi despacho (en papel) y dedican el número de Diciembre a la Comunicación en el sector Farmacéutico, que este blog se permite extender a Biociencias… Como es una publicación con la que no tengo vinculación, me siento libre de elogiar a tres articulistas consecutivos.

Ramón Alonso-Allende de Bioalma,hace una interesante revisión de lo que se da en llamar web 2.0, empezando por los buscadores específicos del sector, para continuar con los usos de internet en el sector Biomédico, incluyendo las redes sociales. Irene Tato, cuyo blog sigo, también hace una presentación muy profesional de la Comunicación, que ella conoce tan bien, aunque no presida la ANIS este mandato…  El hallazgo del editor es haber invitado también a Juan Luis Polo de Territorio Creativo, que además de ser una agencia de vanguardia, edita otro de los blogs a los que estoy suscrito y me aportan ideas y frescura de “fuera” de las Biociencias. Disecciona a los actores de nuestro sector con gran claridad, y destaco aquí la paradoja que él ha identificado fácilmente: hoy los pacientes tienen más libertad y permisividad para hablar de diagnósticos, marcas de medicamentos, usos no aprobados y efectos secundarios de lo que ningún médico pueda desear. Y dejo para otra entrada si realmente lo desearían y los riesgos que esa libertad y facilidad producen…

Todo ello me hace pensar en las competencias de los directivos del sector de las Biociencias en este nuevo  mercado. La inmediatez de la comunicación, las expectativas de los clientes y stakeholders y las relaciones personales en nuevos entornos tecnológicos, van perfilando el mayor peso de algunas competencias clave:

* De comunicación: en la lengua propia y en el inglés. La “aldea” es global porque mucha gente habla inglés (el idioma actual de la aldea)  y en ese idioma vuela la información entre continentes en un formato 24/7.

* De conocimento o habilidades tecnológicas básicas: numéricas, electrónicas, digitales, etc. Con el agravante de que aplicaciones, programas y aparatos se han hecho muy amigables para el usuario y sólo dejan fuera de juego a quien realmente no quiere dedicarle un ratito: hay abuelitas blogueras de 80 años!

* Relacionales. Actualmente, tenemos relaciones con muchísima más gente que ninguna generación anterior, aunque a muchos no les hayamos visto nunca o vivan a miles de kilómetros. Eso nos obliga a desarrollar lenguajes nuevos y a desempolvar algo que estuvo olvidado durante algunos decenios: normas de cortesía fundamentales. En algún sitio de la blogocosa leí que era el paraíso de la corrección política, y es muy cierto. Basta visitar foros o agregadores para comprobar las reacciones a comentarios aparentemente inocentes, pero poco “considerados” con algún colectivo.

* El entorno actual de cambio permanente nos obliga también a desarrollar la competencia del aprendizaje contínuo, a mantenernos en vanguardia e incluso a formar parte de ella, lo que comporta una faceta de liderazgo que nos sube el listón a todos un poco más cada día.

Aprovecho para felicitaros estas fiestas navideñas, confiando en que -al final-, el 2009 no resulte tan fiero como nos lo están pintando!

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