You are currently browsing the monthly archive for February 2009.
What makes Biosciences executives different from other economy segments? It is commonly argued that it is a different industry with a certain endogamy seen in their companies and some functions. Apart from the unpredictability associated with basic research, a basic difference is that Biosciences project a global approach from the very moment that a molecule is identified. Here are three others:
* Permanent Innovation. With a clear science-and-research culture, innovation is embedding in this sector DNA. The most successful corporations are the ones with a clear commitment to R&D. An average R&D investment of 15%, that may go as high as 20% is difficult to beat for most industries, except sometimes IT or Telecom. Successful executives must get used to project management and drug development in many innovative disciplines such as Molecular Biology, Genetics, Nanotechnology, Proteomics, etc. Any professional headhunter knows that Biosciences CEO’s and VP’s must not be sought from mature or “comfortable” sectors .
* Regulatory Affairs. A challenge for executives coming from other sectors is market access. Price is not free in most countries, packaging cannot be changed without notifying the health authorities, distribution channels are well established with the role of Hospitals and Pharmacies also regulated. Moreover, promotional claims or DTC advertising must pass previous approval in almost every country, particularly for reimbursed products. Business Development deals require a quick adapting to new segments with a strong focus on health economics, outcomes and reimbursement.
* The role of prescription. When the ultimate customer, the patient, is often remote and not in direct contact with the innovator, a pharmaceutical o biomedical product requires the professional advice of a prescriber. This works in cascades: international opinion leaders(OL’s), national OL’s and local OL’s. Nowadays, specialists -in a clear shift from primary care- again prescribe the most innovative and attractive products. And the number of stakeholders has grown in recent times, including now clinical boards assessing new drugs, patients associations, medical societies and -in countries like Spain- autonomous communities authorities, etc.
The advent of personalized medicine will mean more specialist drugs for smaller groups of patients and a shift back to science vs. marketing, -that was so effective in the me-too and blockbuster era-. Executives used to work with that type of products need to reset to the new targeted-only business model and the recruiters involved in these types of searches must have the “helicopter view” necessary to differentiate segments and cultures, on top of speaking the language of the industry.
Podrían ser más, pero la cifra viene a propósito de la presentación de “Corazón y mente”, el nuevo libro de los Doctores Luis Rojas Marcos y Valentín Fuster que veo presentado en CNN+. Desde una perspectiva de Recursos Humanos, ambos fueron expatriados de postgrado; es decir, se fueron a desarrollar su carrera asumiendo una incertidumbre. Pertenecen a la misma categoría que el pionero Joan Oró, el Nobel Severo Ochoa, Santiago Grisolía, Mariano Barbacid, Joan Massagué o Juan Carlos Izpisúa, -entre otros muchos-, por que se expatriaron antes de tener consolidado su prestigio. La expatriación buscando desarrollo es típica de los investigadores y padece el sambenito de que ” a la vuelta, nadie te garantiza nada”. A partir de un cierto momento, no encontraron ningún centro español al que retornar sin perder nivel científico…y crematístico. Hoy, España ha mejorado mucho, pero nos sigue costando traerlos de vuelta… y a muchos hay que hacerles el puesto a la medida.
La industria privada ofrece también el modelo a la inversa: la expatriación como recompensa tras una carrera ascendente. Aceptando que España es el séptimo mercado de Biociencias/Farma y quinto de Europa, es relativamente frecuente que tras un desempeño destacado, a un directivo brillante se le “quede pequeña” España y le reclamen de la central o de internacional, para asumir retos mayores. Por supuesto, tras esa responsabilidad, resulta todavía más difícil retornar a un puesto doméstico (puramente español), ya que nuestras mayores empresas del sector con I+D y HQ en España (Almirall, PharmaMar, Genetrix, por citar tres) con vocación internacional siguen siendo pocas y bastantes Biotech generadas en los últimos años todavía no tienen dimensión suficiente.
Sin embargo, España siempre ha producido directivos muy valorados internacionalmente. Todos ellos tienen un perfil público conocido, por lo que podemos citarlos. Los primeros pudieron ser Francisco (Paco) Rubio, que trabajó en Ginebra con Bertarelli-padre en Serono y Jesús Caínzos que pasó algunos años en Beerse con Janssen. Confirmando lo que decíamos antes, Caínzos remató su carrera en el consejo de una empresa mucho más grande, pero de otro sector: el banco BBVA.
Actualmente, destaca Belén Garijo como VP de Sanofi-Aventis en el HQ de Paris, donde trabaja también Pilar Márquez, responsable de RH del grupo Abbott para Europa. En otros segmentos del sector de las Biociencias está Ferran Prat VP de DAKO en California y Joaquín Azpilicueta en Irlanda VP de Welch Allyn -donde también Aurora Berra es Country Manager de GSK-. Las CRO’s tienen a Sebastián Pacios como VP de PPD en Cambridge, UK y a Manuel Fresno en Philadelphia con ICON. Y Joaquín Duato de Janssen-Cilag, Félix Hernáez y Juan Ramón Alaix de Pfizer (aunque procedentes de Pharmacia), y José Luis Román de Merck&Co en Italia. Podríamos incluir a Francisco Belil con Bayer-Schering; hoy presidente del grupo Siemens.
Hay más de 30 (son todos los que están, pero en esta lista no están todos los que son!) que crecen profesionalmente cada día, pero las reflexiones son:
1.- Todavía no ha habido un español CEO de grupo internacional de Biociencias. Apuesto 100€ cada año para una ONG, a que lo habrá antes de 10 años. ¿Alguien que no lo crea?
2.- Todos los senior VP o Regional Directors (con responsabilidad sobre varios países) se expatriaron al menos una vez. Consejo que doy siempre a mis alumnos de Plan de Carrera: aprovechar las oportunidades de trabajar en el extranjero antes de tener grandes ataduras: grandes hipotecas, pequeños niños…. Si aún existen dudas sobre la importancia de la international exposure y aquello de que “a la vuelta nadie te garantiza nada”, basta repasar una lista de Directores Generales actuales que pasaron años en el extranjero: Antonio Pérez Mosquera de Merck&Co, Ángel Fernández de Schering-Plough, Miguel Isla de Pfizer, Francisco Ballester de Novartis, Juan Carlos Aguilera de Ferring, Esteban Plata, primer DG español de Abbott en España, Enrique Bermejo en Nutricia y José Luis Jorcano en Genoma España.
3.- España ha ganado muchísimo terreno internacionalmente en 20 años y a los directivos españoles se les respeta y no se les aplican viejos tópicos, pero falta peso específico. Yo diría que faltan más empresarios con objetivos a largo plazo, más inversores de capital riesgo y más apoyo institucional no dependiente de los partidos políticos.
